Nosotras

Cuatro mujeres buscadoras y apasionadas por las experiencias humanas

Somos audaces e imperfectas.

Profesionales en constante aprendizaje.

Que decidimos tomar en serio nuestra vocación para convertila en nuestro trabajo, sin perder el sentido del humor, sobre todo hacia nosotras mismas.

Somos las locas que nos cuestionamos el sistema competitivo que nos mantenía aisladas y que decidimos que JUNTAS ES MÁS FACIL.

Revisando cada día nuestras locuras, con ilusión, pasión, disponibles y al servicio.

Chus Cabello. 
Por aquí la loca que no se cansa de observar las infinitas posiblidades que le brinda la vida.
Optimista, enérgica y persistente. La que vive y habla con pasión. Impulsora y motivada del mundo empresa, el que ha sido mi medio desde antes de cumplir la mayoría de edad; trabajar desde hace más de 20 años en diferentes departamentos y desarrollando diferentes roles dentro de la organización, me ha llevado a experimentar las necesidades concretas desde diferentes puntos de vista llegando a concluir de una forma muy verdadera que: las empresas las forman las personas, por ende, si quieres cuidar de tu empresa es necesario cuidar de las personas que la conforman. ¿Vamos?
Ana Salomón.
Soy una loca que no se escapa ante el dolor de alguien que sufre.
Que decide sostenerlo y acompañarlo.
Actualmente soy Terapeuta de Duelo especializada en infanto-juvenil.
Formadora en Pedagogía de la muerte y el duelo.
Máster en Intervención en duelo por la Universidad Peres Tarrés y acabando mi segundo máster en el Instituto IPIR de Barcelona.
Soy la eterna aprendiz que no se cansa de seguir investigando y explorando en cada caso, en cada relación, en cada escucha.
Silvia de la Colina.
En el coaching y la terapia corporal he encontrado la estructura profesional para abrazar ¡por fin! una causa: «Sentirme en la vida al servicio de la vida» en sus infinitas formas de expresión humana.
Aprendiendo y sorprendiéndome, con cada persona y equipo que acompaño, de lo que somos capaces cuando ponemos el corazón en nuestras manos, los pies en el suelo y la cabeza en el cielo.
María Amorós.
Pues yo me dediqué a generar currículum profesional mientras trataba de que mi imagen fuera impecable hasta que llegó un momento en mi vida en el que eso me pasó factura y no me quedó más remedio que detenerme y contemplar el paisaje interior. Ir a terapia, vamos. Gracias a ello, defiendo el trabajo terapéutico como apoyo fundamental en procesos vitales importantes. Me gano la vida con esto desde hace 20 años, pero llevo dedicándome a ayudar emocionalmente desde que era pequeña, gracias al contexto familiar en el que crecí.
Después, sólo tuve que profesionalizarlo: Psicóloga General Sanitaria, Máster en Clínica Cognitivo – Conductual, Terapeuta Gestalt y Consteladora Familiar. Llevo quince años especializada y trabajando en prevención y tratamiento de violencia de género y me parece fundamental incluir en el trabajo terapéutico la perspectiva de género y la diversidad sexual y LGTBI.