Toc

¿Limpieza, desinfección o TOC?

    Desde que comenzó la alerta sanitaria y las indicaciones para evitar los contagios, ¿te notas más preocupada/o por la higiene de tus manos, la limpieza de tu ropa o la desinfección de tu casa o área de trabajo?

¿Dedicas más tiempo que antes a darle vueltas a la zona de droguería del supermercado buscando desinfectantes?

¿Haces mucho uso del gel hidroalcohólico, tomas más distancias y estás deseando llegar a casa para lavarte y / o cambiarte de ropa?

Y, sobre todo: ¿cuánto tiempo dedicas a estas preocupaciones o actos, cuánto te ocupan la cabeza y cuánto te angustian?

      Éste no es el primer post que se escribe relacionando el Trastorno Obsesivo – Compulsivo con la Covid-19. Profesionales de la salud mental y asociaciones de personas con TOC están en alerta con este tema, anticipando el impacto que esta situación puede tener en personas que tienen este diagnóstico.

      ¿Y las personas que, supuestamente, no lo tenían?

      Aquellas personas que vivían la limpieza dentro de una normalidad (entiéndase normalidad como aquel estado en el que el individuo vive sin que este tema le provoque interferencia o sufrimiento en su vida diaria) han estado absorbiendo información de los medios de comunicación que, avalados por expertos en la materia, dan consejos sobre limpieza y desinfección: lavarnos minuciosamente las manos, dedo por dedo, insistiendo en las uñas, no tocarnos la cara, usar gel, dejar los zapatos fuera de casa, desinfectar la comida del súper, lavar la ropa con la que salimos a la calle…. 

      Aún recuerdo, en las primeras semanas de confinamiento, el vídeo en el que el papá le explica al hijito cómo tiene que lavarse las manos con jabón durante el tiempo exacto que dura cantar el cumpleaños feliz dos veces. Y esta explicación se reprodujo en programas televisivos, de radio, etc… Y yo, mientras lo veía, me echaba las manos a la cabeza mientras me acordaba de algunas personas que conozco, por mi trabajo: “ay, fulanito, ay, menganita, lo que te faltaba….”. Estas personas tienen TOC. Y otras personas que no lo tenemos, comenzamos a preocuparnos por la limpieza y el contagio.

      Entonces, ¿dónde están los criterios que nos dicen que dichas preocupaciones y conductas de limpieza y desinfección son adecuadas a la situación, y los que indican que tenemos un problema?

      Hay una realidad: estamos en medio de una pandemia y hay posibilidad y probabilidad de contagio, y ello implica preocupaciones por contraer la enfermedad. No es paranoia ni es algo inventado. 

      Con lo cual, el paralelismo entre la preocupación del TOC de contaminación (o de limpieza) y la situación actual es tremendo, ¿cómo hacer para no volverse loc@? 

 

      Veamos primero cómo actúa el TOC de contaminación:

      Muy resumidamente, hay una intensa preocupación a ensuciarse, a un contagio o contraer una enfermedad (que llamamos obsesiones, son intrusivas, recurrentes y desagradables), que provocan angustia y ansiedad y lleva a la persona a realizar una serie de conductas para evitar que eso suceda, que pueden ser desde la evitación de las situaciones peligrosas (llegando a no salir de una habitación) hasta todo tipo de actos orientados a desinfectarse, que cobran el carácter de rituales (llamadas compulsiones, por la forma en la que se acaban realizando). 

       La trampa es que cada vez va creciendo más la angustia por el contagio, cada vez se percibe como menos suficiente el tiempo de la desinfección o limpieza, o se necesitan controlar más parámetros, o se requieren productos más desinfectantes… Y así en un círculo vicioso que ocupa tiempo, provoca sufrimiento e interfiere en el contacto con el mundo. 

      Aquí unos pequeños trucos para no caer en la espiral o reducir su intensidad:

      – Para frenar el bucle obsesión – compulsión: asumir que tendremos pensamientos intrusivos de contagio o suciedad, pero podemos evitar iniciar la conducta compulsiva de limpieza o desinfección. Cierto, hay una realidad: hay un virus ahí fuera que entra en nuestro cuerpo y nos puede provocar una enfermedad. 

      Pero he aquí la diferencia: la forma en la que vivimos la preocupación. Una cosa es saber que tengo que lavarme las manos al llegar a casa y otra, que la preocupación por ello me angustie intensamente hasta llegar a casa. El objetivo es que la preocupación no interfiera en nuestra vida más allá de la que ya está interfiriendo esta pandemia. Démonos cuenta del precio que estamos pagando por esta preocupación y ansiedad y valoremos qué actitud es más sana, emocionalmente.

  • Tratemos, entonces, de no ocupar más tiempo del necesario en estas preocupaciones, es decir: no miremos más de 5-10 minutos al día información en internet sobre cómo desinfectar nuestras vidas: ciñámonos a lo que recomiendan y tratemos de no hacer más. Si conseguimos bajar la intensidad de las compulsiones estaremos dando un paso para no entrar en la trampa del toc.
  • Vigilar el tiempo que dedicamos a limpiar o desinfectar nuestro cuerpo o áreas de la casa, y tratar de limitar el tiempo que le dedicamos. Hay que aprender a distinguir la limpieza que es propia de las recomendaciones de salud, de la que obedece a las obsesiones. Si es necesario, pedir ayuda para controlar este tiempo. 

      Obviamente, personas con un diagnóstico, saben lo duro que es romper este círculo vicioso. Mi más profundo respeto por sus esfuerzos. 

  • Revisar cuánta interferencia está provocando las preocupaciones en nuestra vida social y averiguar la manera de compensar para no perder el contacto con el mundo exterior (si es eso lo que necesitamos).
  • Asumir que la incertidumbre formará parte de nuestras vidas, al menos durante este momento determinado. Se trata de tolerar la angustia y no obstinarnos en controlarlo todo.

Poder afrontar y sostener las preocupaciones sin luchar con ellas ni iniciar una compulsión es la clave para recuperar paulatinamente el territorio perdido ante el toc.

Asociaciones y profesionales de la salud mental han realizado guías de apoyo para personas con TOC que orientan sobre cómo actuar para no aumentar los síntomas.

Recomendaciones para la vida diaria de personas con TOC :

https://iocdf.org/covid19/informacion-en-espanol/

https://www.clinicbarcelona.org/noticias/como-afecta-la-pandemia-por-covid-19-a-las-personas-con-toc

 Personas que no tenemos dicho diagnóstico también nos puede resultar muy útil ya que también podemos tener una tendencia a vivir preocupaciones sobre uno u otro tema que pueden provocarnos sufrimiento. Si aprendemos a manejarlas, estaremos trabajando para promover nuestra salud emocional.

 

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